
Vistamos el interior del laboratorio de bravura, donde se
realizan los tentaderos y donde solo se aprobaran las vacas más bravas para
seguir criando a los que algún día demostrarán su bravura por los ruedos
españoles. La camada de este año es seria y se encuentra dispuesta para
representar a la ganadería en las ciudades y plazas más importantes del panorama
taurino, en ellas los aficionados podrán disfrutar de
la belleza de los de Garcigrande y disfrutar de su bravura. Mientras, el día se
termina en el campo bravo a la espera de uno nuevo. Quisiera dar las gracias a mis amigos, Gonzalo Sepúlveda,
mayoral de la ganadería, por el trato recibido y por demostrarme la gran persona que eres y mejor mayoral. También al “Cali”, “pedazo de tío” donde los haya, eres
grande amigo mío. Gracias a los dos por hacerme disfrutar de este día.